La eficiencia del riego por goteo subterráneo

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¿Por qué puede ser interesante enterrar las tuberías de goteo?

El mayor reto al que nos enfrentamos al diseñar un sistema de riego es conseguir la máxima eficiencia posible con el objetivo de ahorrar la máxima cantidad de agua y dinero.

Buscamos el riego eficiente

Se puede hablar de un riego eficiente cuando la relación entre el agua realmente aprovechada por las plantas y el agua total que aplicamos al cultivo es óptima. Lo que buscamos para lograr un riego más eficiente, es tener las menores pérdidas posibles ya sea por evaporación o por percolación profunda en el terreno. En cualquiera de las dos situaciones, el agua no es aprovechada por la planta.

Con el riego subterráneo por lo tanto conseguimos mejorar en dos aspectos cruciales:

  • Acercamos el bulbo húmedo generado por el riego a las raíces, mejorando así el aprovechamiento del agua por parte de la planta
  • Reducimos la pérdida por evaporación si podemos mantener seca la superficie del suelo.

Por tanto, el riego por goteo subterráneo mejora la eficiencia del riego por las razones indicadas, pero además, podemos optimizar su manejo mediante una serie de herramientas que nos permiten controlar la humedad en el suelo a distintas profundidades y al mismo tiempo nos indican a qué profundidad se encuentran las raíces que están realizando la absorción.

Es ésta la razón por la que podemos saber hasta qué profundidad deberíamos aplicar el agua, ajustando con ello la frecuencia y el tiempo de los riegos, ahorrando agua y fertilizantes.

 

 

Ventajas de un riego subterráneo

Ahorro de agua, energía y fertilizante

Al encontrarse la zona húmeda más cerca de las raíces, se reduce la cantidad de agua y ferlizantes a aportar, pues son mejor aprovechados por la planta. Al mantenerese seca la superficie del terreno, se reducen considerablemente las pérdidas de agua por evaporación

Facilita el paso de maquinaria para las labores

Las tuberías de goteo ya no molestan el paso de las máquinas, y además se evitan roturas por este motivo y por animales, disminuyendo también el  costo de mantenimiento.

Aumenta la Producción

Se estima un aumento habitual en este tipo de instalaciones, por lo tanto aumenta la productividad del agua (Kgs de producto obtenidos por cada metro cúbico de agua aportado). Este factor es importantísimo de cara al ahorro en el costo de explotación de cualquier instalación de riego, por el hecho de que una de las mayores partidas de la inversión total, viene dada por el aporte de agua.

Disminución de las malas hierbas

La falta de humedad en superficie dificulta el desarrollo de las malas hierbas, que suelen tener un sistema radicular más superficial.

Mejora la sanidad vegetal

Al estar más seca la superficie del terreno, disminuye el riesgo de aparición de todo tipo de enfermedades que tienen que ver con la presencia de humedad.

 

 

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